PADRE SUBMARINO

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Erase una vez un Mundo dónde a los niños no se les prestaba demasiada atención. Si los mayores teníamos la palabra ellos debían guardar silencio, si tenían una rabieta eran ignorados hasta que se les pasara y si estaban aburridos se les daba vía libre para que se entretuvieran como consideraran más oportuno. Sin embargo, poco queda de aquel modelo, hoy hemos caído de lleno en un estilo de educación que implica convertir a nuestros hijos en el centro de nuestra atención, dándoles todo lo que desean cuando lo desean, sin dilaciones. No hemos sabido encontrar el equilibrio.

Llevo un mes fuera de casa y eso hace tomar perspectiva. Sé Ricard y Andrea que estaréis de acuerdo si os digo que me preocupo/ocupo demasiado de vosotros. Seguramente ahora al leer esto respiraréis y diréis: “Ya era hora que se diese cuenta”…

Leer ayuda mucho, lástima que cada vez sea una práctica menos frecuente. El otro día leía sobre los padres helicóptero y pensé :¿Lo seré yo?. Creo que NO…, pero tal vez si un poco libélula…

Los padres helicóptero se caracterizan por

  • Hablar siempre en plural, diciendo cosas como “¡cuántos deberes nos han puesto hoy!“. No se dan cuenta que de esta manera absorben la identidad del hijo.
    • Híper estimular a sus hijos, llenándoles la agenda de actividades extraescolares, con el objetivo de que estén “bien preparados para la vida”. ¿Y qué pasa con su infancia/adolescencia/juventud?…, ¡ya les llegará “la vida”!. Sed felices en el ahora
  • Encerrar a sus hijos bajo una campana de cristal, de forma que se convierten en su voz, impidiéndoles que resuelvan sus problemas con los demás. De esta manera, los hijos jamás llegan a desarrollar las habilidades de resolución de conflictos que necesitan para mantener buenas relaciones interpersonales.
  • Brindar una gratificación instantánea, complacen en todo a sus hijos, aunque tengan que hacer enormes sacrificios. Están siempre disponibles para entretener a sus hijos, de manera que estos terminan creyendo que son el centro del universo.

Consecuencias: Padres extenuados, hijos incompetentes

La hiper-paternidad sólo consigue que los hijos sean inseguros, miedosos, incapaces de tolerar la frustración, de tomar decisiones por sí solos y de asumir responsabilidades. En cada etapa del desarrollo, las personas debemos luchar nuestras propias batallas. Nuestra tarea como padres es ayudarles a lidiar con sus problemas, no solucionarlos en su lugar.

He decidido ser un padre submarino…, Ricard, Andrea cometed vuestros propios errores, yo cometí muchos (y tan mal no me fue).. Los errores son pasos fundamentales del aprendizaje y, si son bien usados, fortalecen características como la perseverancia, la autonomía y la autoconfianza. Solo si nos caemos y somos capaces de levantarnos, confiaremos en nosotros.

Voy ayudaros a levantaros, si me lo pedís, pero no voy a evitar que os caigáis

 

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Un pensamiento en “PADRE SUBMARINO

  1. Leí hace poco que los errores no existen, existen las decisiones. Es mejor decidir, que no hacer nada, unas veces nos saldrá mejor que otras pero seremos valientes y no tendremos miedo a decidir.

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